Los Centros de Paz y Diálogo surgieron a partir de 2019 en el Estado de México y son un espacio comunitario para resolver los conflictos a través del diálogo. Los centros ayudan a superar distintas barreras que las personas indígenas enfrentan para atender sus necesidades de justicia, como las distancias, los costos, las barreras lingüísticas, los estereotipos y los procesos formalistas.
La cercanía y la pertinencia cultural es lo que estos centros ofrecen a sus comunidades.